Avaliações de críticos
Safra 2020
Un nuevo integrante de Longaví, en su nivel más alto, este es un 95% de cariñena de viejas parras y garnacha injertada en parras viejas de país, todo en la zona de Curimaqui, hacia la frontera sur del Valle de Maule, justo antes de que el Maule se convierta en el Valle de Itata. Tiene un 30% de racimo completo en fermentación y con un nivel mínimo de intervención (sulfuroso solo a la embotellación) en todo el proceso, este es un vino que tienen que probar, pero quizás en cinco años o más. Si deciden hacerlo, disfruten de sus frutas rojas y de sus flores, los taninos firmes y agudos, la sensación de cuerpo etéreo, pero a la vez de huesos filosos. Un vino de los mejores hoy en la escena chilena.
Alérgenos
Contains sulfites